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adoquín

terminología

Adoquines cerámicos:
Elementos utilizados en la superficie de pavimentos y fabricados preferentemente a partir de arcilla y de otros materiales arcillosos, con o sin aditivos, mediante modelado, secado y cocción a una temperatura suficientemente alta para formar un producto cerámico duradero, que cumplen las especificaciones establecidas en cuanto a forma y dimensiones.
Accesorios:
Elementos de formas especiales destinados a cumplir una función concreta en el pavimento acabado.
Aparejo:
Forma o modo en que quedan colocados los adoquines cerámicos. Nombre con el que se denominan las diferentes maneras de colocar los adoquines cerámicos en la construcción de pavimentos.
Dimensión nominal:
Dimensión declarada por el fabricante con la cual debe ser conforme la dimensión real, con las tolerancias admitidas.
Macadam:
Pavimento de piedra machacada y arena, compactada mediante rodillo o rulo y rabada mediante un aglutinante. Generalmente se usa para calzadas.
Pavimento:
Parte superior de un firme, que debe resistir los esfuerzos producidos en su superficie, proporcionando una superficie cómoda y segura.
Pavimento flexible:
Pavimento consistente en la colocación de piezas resistentes sobre una cama de arena gruesa, precompactada sin aglomerantes y relleno posterior de las juntas con arena de menor diámetro y compactación del conjunto.
Pavimento rígido:
Pavimento colocado con junta de mortero sobre un lecho de mortero similar, éste último colocado a su vez sobre una base rígida.
Pico espaciador:
Pequeño perfil sobresaliente de la cara lateral del adoquín.
Bisel:
Arista redondeada o biselada del adoquín.
Cara vista:
Superficie que queda visible una vez colocado el adoquín.
Longitud total1 (l):
El lado mayor del rectángulo con la menor superficie capaz de abarcar el adoquín, excluido cualquier pico espaciador .
Anchura total1 (a):
El lado menor del rectángulo con la menor superficie capaz de abarcar el adoquín, excluido cualquier pico espaciador .
Espesor total (e):
Distancia entre la cara vista superior del adoquín y su cara opuesta.
Rigola:
Franja de adoquines que se coloca en un firme, junto al encintado, para servir de caz a las aguas pluviales.
Trabazón:
Se emplea para indicar un buen enlace del conjunto de adoquines que forman el pavimento, capaz de evitar su posible separación bajo cargas anormales o no previstas.
Zahorra:
Mezcla de arena y grava.

instalación

  • El sistema constructivo para la ejecución de pavimentos flexibles con adoquín cerámico consiste en la colocación de las piezas sobre una cama de arena gruesa, precompactada sin aglomerantes y el relleno posterior de las juntas con arena de menor diámetro y compactación del conjunto.

    Los elementos que componen este pavimento son:

    - Bordes de confinamiento:

    Son los elementos de contención del pavimento que preceden a la colocación de la capa de arena.

    Sus funciones principales son: evitar los desplazamientos de las piezas, las aperturas de las juntas y la pérdida de trabazón entre los adoquines cerámicos.

    Para garantizar dichas funciones correctamente es necesaria una fijación mínima, apoyando 15 cm los bordes de confinamiento, como mínimo, por debajo del nivel inferior de los adoquines.

    - Capa o cama de arena:

    Este elemento es colocado sobre la base ya ejecutada del firme, siendo aconsejable la ejecución de esta capa de nivelación o cama de arena con arena natural bien lavada. La granulometría estará comprendida entre 5 y 0,4 mm, no debiendo existir más de un 10% de material que exceda o esté por debajo de estos márgenes. En general las arenas naturales gruesas dan buenos resultados. El material no contendrá más de un 3% de arcillas y limos y estará exento de materias extrañas y sales perjudiciales.

    Una vez colocados los adoquines cerámicos y vibrados el pavimento, el espesor de esta capa estará comprendido entre 3 y 5 cm, debiendo ser toda la capa de arena de espesor uniforme.

    Si el espesor de la capa de arena en adoquinado es reducido (< 5 cm), se ha demostrado que las deformaciones por rodadas de vehículos también decrecen.

    Una de las causas más comunes de fallo en los pavimentos adoquinados es la ejecución de una capa de arena con demasiado espesor para corregir una incorrecta nivelación de la base. Dicha capa gruesa se comprime y consolida con el paso de los vehículos, provocando irregularidades en la superficie adoquinada, por tanto, se aconseja la ejecución de la capa de arena con los espesores antes mencionados.

    - Adoquines cerámicos.

    Son las piezas resistentes y, a la vez, decorativas colocadas sobre la cama de arena anteriormente ejecutada. Se recuerda que, para adoquines cerámicos en pavimentos flexibles, los espesores nominales de las piezas no deberán ser inferiores a 40mm y las dimensiones nominales serán tales que la relación entre longitud y anchura totales no sea superior a 6.

    La junta ideal entre adoquines cerámicos estará comprendida entre 3 y 5 mm y no se colocarán en ningún caso piezas a tope, desaconsejando pues el uso de herramientas automatizadas que coloquen de esta manera las piezas.

    - Arena de sellado.

    Se procederá al relleno de juntas entre adoquines cerámicos, utilizando arena natural, fina, seca y de granulometría comprendida entre 0 y 2 mm, exenta de sales solubles perjudiciales.

    Se desaconseja la utilización de arenas de machaqueo calizas, ya que suelen presentar un alto contenido de polvo que empañaría la superficie del pavimento. Las arenas muy limpias facilitan el relleno de estas juntas, pero pueden tener el defecto de quedar algo sueltas en una primera etapa, apelmazándose poco a poco con el paso del tiempo. Las arenas con un contenido moderado de limos mejoran este sellado inicial del adoquinado.

    La colocación de los adoquines cerámicos únicamente con arena tiene una serie de ventajas (recogidas en el apartado 4.1.4.2.) que la hacen aconsejable en la mayoría de los casos, con las únicas excepciones de zonas de fuerte pendiente (superiores al 9%), expuestas a frecuentes e intensas proyecciones de agua, como lavadero de vehículos, bordes de piscinas, etc. (en este caso es aconsejable el relleno de la junta con mortero o masillas), o en aquellos casos en que el proyectista busque el efecto de llaga ancha rellena de mortero.

  • Ejecución de pavimentos flexibles:

    - Preparación de la explanada:

    El área a pavimentar ha de ser limpiada, desbrozada y excavada o rellenada a la cota adecuada necesaria para lograr los espesores, las pendientes y los niveles requeridos por el proyecto procurando que las desviaciones sean mínimas.

    La resistencia del terreno, el nivel freático y la nivelación de superficie preparada deben ser conocidos para una buena realización del pavimento.

    En caso de suelos clasificados como inadecuados para servir de base de explanación, de acuerdo con el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Obras de Carreteras y Puentes PG-3, se procederá a su sustitución o consolidación.

    Se cuidará la eliminación de zonas reblandecidas y el establecimiento de rasanteos que impidan la acumulación de agua durante los trabajos.

    - Extendido y compactación de la sub-base:

    Es aconsejable la introducción de esta capa, siempre que el adoquinado vaya a soportar tráfico pesado. En caso de zonas peatonales, dependiendo de la naturaleza de la base de la explanación y del tipo de base que se proyecte, puede resultar necesaria igualmente la inclusión de subbase.

    El material a emplear estará compuesto por áridos naturales o procedentes del machaqueo de piedra de cantera o grava natural, escorias, suelo seleccionado o materiales locales exentos de arcillas, margas o materia extraña.

    Su tamaño máximo no excederá de 1/2 del espesor de cada tongada. La curva granulométrica se adaptará a los husos definidos por el PG-3, en el caso de zahorras naturales se adaptará a uno de los siguientes:

    El material será no plástico y su equivalente de arena superior a 30 (EA > 30).

    La capacidad de soporte del material será tal que cuente con un índice CBR superior a 20.

    Una vez extendido el material en obra se procederá a su humectación adecuada para ser compactado.La densidad alcanzada tras la compactación será superior al 95% de la máxima obtenida en el ensayo Proctor modificado.

    - Extendido y compactación de la base

    A la hora de elaborar la base se cuidará de forma especial la nivelación de la rasante de proyecto, evitando al máximo las posibles desviaciones. De otra forma pueden producirse discontinuidades en la cama de arena que afectaran al comportamiento homogéneo del adoquinado, sobre todo durante su proceso de compactación.

    Se puede utilizar, debidamente dimensionados, cualquiera de los siguientes materiales:

    a) Zahorras artificiales.

    Lo más indicado es utilizar material procedente del machaqueo y trituración de piedra de cantera o grava natural. La fracción retenida por el tamiz 5 UNE deberá contener al menos un 50% en peso de elementos que presenten dos caras o más de fractura. Estará exento de materia orgánica, polvo, arcillas y cualquier otra materia perjudicial. El material será no plástico y su equivalente de arena superior a 35 para tráfico pesado y el 30 para el resto de los casos.

    La curva granulométrica de los áridos se adaptará a uno de los siguientes husos definidos por el PG-3:

    Una vez extendido el material se humectará de forma adecuada para proceder a su compactación, que deberá alcanzar el 100% de la densidad máxima obtenida en el ensayo Proctor modificado. En ocasiones es aconsejable el recebado con arena y su compactación para evitar pérdidas posteriores de la cama de arena, o bien interponer una lámina de material geotextil.

    b) Gravacemento.

    Los áridos a emplear en la mezcla procederán del machaqueo de piedra de cantera o de gravas naturales. La granulometría se acomodará a alguno de los husos definidos en el PG-3:

    Los áridos empleados serán no plásticos y su equivalente de arena superior a 30 (EA > 30). Estarán exentos de materia orgánica y la proporción de terrones de arcilla será inferior al 2% en peso. El cemento a utilizar será tipo II clase 32,5 (N/mm2). La dosificación de cemento no superará el 4,50% en peso respecto al total de áridos.

    La resistencia a compresión de probetas a siete días, fabricadas en obra con el molde y compactación del Proctor modificado no será inferior a 35 kg/cm2.

    La puesta en obra se realizará siguiendo las recomendaciones del PG-3, con especial cuidado en la humectación adecuada del soporte y en evitar segregaciones de la mezcla en el transporte. Es necesario garantizar la continuidad de los trabajos y, en caso de interrupciones de importancia se ejecutarán las oportunas juntas de trabajo.

    La compactación se efectuará en una sola tongada, recomendándose alcanzar el 100% de la densidad máxima del Proctor modificado de la mezcla con cemento, y en ningún caso inferior al 97%.

    Una vez terminada la compactación, se mantendrá húmeda la capa gravacemento y con posterioridad es recomendable aplicar un riego con ligante bituminoso sobre el que se espolvoreará arena de 0 – 5 mm.

    c) Hormigón.

    Se recomienda la utilización de hormigones en masa de resistencia característica no inferior a 10 N/mm2, pudiéndose emplear áridos con tamaño máximo de 40 mm. que cumplan las especificaciones de la instrucción EHE.

    Se cuidará durante la ejecución la humectación del soporte o bien la interposición de membranas plásticas que eviten la deshidratación de la mezcla. La superficie se alisará “a pasa regla”, evitándose resaltes o rehundidos de importancia, pero sin alisarla por completo.

    También se dispondrán las juntas de dilatación y de trabajo oportunas. Por último, se efectuará un adecuado curado del hormigón por los métodos que se estimen convenientes.

    - Ejecución de los bordes de confinamiento:

    Para la buena ejecución del pavimento, es necesario que previamente a la colocación de los adoquines se hayan colocado los bordes de confinamiento o bordillos perimetrales, a fin de tener la alineación y soporte necesarios para la realización del pavimentado, conteniendo el empuje exterior que produce el pavimento y evitando que la arena pueda dispersarse.

    Mediante la ejecución de los bordes de confinamiento se evitan los desplazamientos de las piezas, aperturas de las juntas y pérdida de trabazón entre los adoquines de arcilla cocida.

    Si se eligiese la opción de construir los bordes de confinamiento después de la colocación del adoquinado, se tendrían que limitar las cargas sobre el pavimento en un margen de aproximadamente 1 metro, contado desde el extremo sin confinar. En este caso, previo a la construcción del borde, se comprobará el correcto estado de los adoquines extremos, procediendo a colocarlos de nuevo en caso necesario.

    Para garantizar la fijación necesaria, los bordes de confinamiento deben apoyarse 15 cm, como mínimo, por debajo del nivel inferior de los adoquines.

    También se debe tener en cuenta la precaución de sellar las juntas verticales entre los elementos contiguos para evitar la salida de arena (capa de arena o arena de sellado).

    Hay varios tipos de bordillos: piezas especiales de borde de arcilla cocida, muro, bloque de hormigón, rígola, piedra natural,...

    - Extendido y nivelación de la capa de arena:

    El espesor de esta capa estará comprendido entre 3 y 5 cm una vez colocados los adoquines cerámicos y vibrado el pavimento.

    Antes de iniciar el extendido de la arena en una zona, se habrán ejecutado todos los bordillos y demás elementos de contención del pavimento (ver apartado 5.4.- Ejecución de los bordes de confinamiento), así como los drenajes necesarios, en su caso, para evacuar aguas de filtración.

    Para evitar desperdiciar material, no es recomendable extender arena en tramos muy extensos a la vez, lo que implica una correcta organización del tajo mediante tramos de 3 ó 4 metros.

    Los pavimentos flexibles de adoquín cerámico, terminan comportándose como pavimentos impermeables, ya que el polvo y la suciedad acaban colmatando totalmente las llagas, impidiendo infiltraciones de agua por las mismas, por lo que se proyectarán con elementos de drenaje superficial. De todas formas, a fin de evitar posibles saturaciones de la cama de arena en la primera etapa de utilización, cuando la base es impermeable, pueden preverse drenajes en aquella. En estos casos se tomará la precaución de interponer membranas de tipo geotextil entre la arena y el elemento de drenaje a fin de evitar asientos por pérdida de arena.

    La arena se extenderá en una capa uniforme, suelta y sin compactar, hasta la altura necesaria para obtener, una vez compactada, las rasantes fijadas. El sistema habitual para rasantear esta capa es la utilización de reglas corridas sobre maestras en las que se han registrado las rasantes.

    Otro sistema que puede servir para el extendido de esta capa, mejorando los rendimientos, consiste en rasantear la arena utilizando reglas vibratorias.

    La precompactación de la arena se efectuará mediante apisonadoras de rodillos o bandejas vibratorias.

    Siempre es preferible pecar por defecto a la hora de extender la arena y recrecer, si es preciso, una vez precompactada la tongada, volviendo a compactar cuando la cantidad agregada tenga cierta importancia.

    - Colocación de los adoquines cerámicos:

    Una vez rasanteada y precompactada la capa de arena, se procederá a colocar sobre ella los adoquines cerámicos de acuerdo con el aparejo proyectado.

    Existen multitud de posibilidades para el diseño de pavimentos cerámicos, combinando los distintos aparejos posibles para cada modelo, los diferentes formatos y colores.

    A la hora de proyectar firmes flexibles con adoquín cerámico, se tendrán en cuenta la adecuada previsión de pendientes y elementos de desagüe superficial. A fin de conseguir un drenaje adecuado, las pendientes transversales deben ser de al menos un 2% y los desniveles del canal del 1% aproximadamente. Cuando se proyecten tramos de pendiente superior al 9% se recomienda utilizar soluciones de pavimento rígido.

    Es recomendable tomar adoquines de varios palets simultáneamente, y por capas verticales y no horizontales. De este modo, el pavimento presentará una mezcla de tonos agradables y de gran efecto estético.

    Es fundamental realizar un perfecto replanteo del pavimento; para conseguirlo se tomaran las piezas necesarias y se presentarán en el lugar que van a colocarse, con la separación de junta real, al objeto de ajustar en lo posible los bordes de contención a medidas de piezas completas; realizar correctamente esta operación evitará cortes de piezas innecesarios que encarecen la ejecución y disminuyen la calidad del acabado.

    En caso de tener que cortar los adoquines se realizará con disco adecuado o cizalladora.

    No es aconsejable colocar piezas de tamaño menor de 1/4 del adoquín, pudiéndose solucionar los encuentros de borde con la inclusión de medias piezas o piezas a 3/4. Si la distancia entre el adoquín y el borde es inferior a 4 cm, el hueco correspondiente se puede rellenar con mortero (relación 1:4 de cemento – arena).

    Cuando existan elementos en el interior del área a pavimentar, como alcorques, pilares de estructuras, pozos de registro, etc, los ajustes de los adoquines se harán de igual forma que con los bordes de confinamiento.

    La junta ideal11 entre adoquines estará comprendida entre 3 y 5 mm. No se colocarán en ningún caso piezas a tope12. Sobre estas dimensiones, el colocador podrá realizar ligeras modificaciones al objeto de mantener las alineaciones correctas. Estas alineaciones se comprobarán de forma sistemática, mediante reglas, el suficiente número de cordeles-ejes o cualquier sistema apropiado. Igualmente se vigilarán las rasantes del pavimento, para lo que se registrarán los puntos de nivelación en maestras, que servirán de referencia para correr hilos o reglas.

    La colocación del adoquín cerámico se realizará evitando pisar la capa de arena, para lo que se trabajará sobre la parte ya ejecutada del pavimento, procurando no concentrar cargas debidas a apilamiento de material (colocación de adoquines a un metro detrás del borde principal de trabajo) o a los mismos operarios cerca del borde de trabajo.

    No se colocarán adoquines sobre camas de arena encharcada o excesivamente húmeda.

    Para evitar problemas en caso de lluvia, se aconseja no extender capas de arena en superficies muy superiores a las que puedan cubrirse en una jornada de trabajo. Lo ideal es que al final de cada jornada la capa de nivelación sobresalga al pavimento 1 metro aproximadamente.

    La secuencia de colocación del adoquín cerámico debe ser planificada para lograr un buen rendimiento de la obra. El pavimento debe comenzar siempre con una línea de bordillo, que es la guía natural. Para mantener el diseño proyectado, el adoquín cerámico ha de seguir la secuencia correcta.

    Con el diseño de espina de pez a 45º sólo podrá trabajar un albañil; a 90º más de uno.

    Continuamente ha de comprobarse la linealidad de las juntas: cordeles a 90º marcarán la buena realización del pavimento.

    Una de las grandes ventajas del pavimento flexible es la rapidez de su ejecución. Para mejorar los rendimientos aconsejamos seguir las siguientes recomendaciones:

    • Colocar los adoquines simplemente dejándolos caer sobre la cama de arena, alineándolos de forma aproximada, una vez se haya avanzado un tramo de dos a tres metros, se corrigen las desviaciones del tramo completo colocando un tablón contra los cantos del borde libre y golpeando con una maceta13 hasta llevar las piezas a la alineación requerida. Para aparejos en espiga pueden colocarse provisionalmente piezas de remate de borde para conseguir una línea recta sobre la que apoyar el tablón o bien preparar una madera con la forma de los dientes de sierra que encaje en los huecos.

    • Cuando se pretendan corregir alineaciones en paños encajados entre bordes de confinamiento ya ejecutados y no se pueda seguir el método anterior, o bien para alinear piezas en aparejos donde alguna de las juntas es corrida y en la dirección de ésta, pueden utilizarse uñetas y palancas, que introducidas en las juntas desplazaran fácilmente las hiladas a la posición correcta; en este caso sólo hay que tener la precaución de encajar estos útiles de forma que no desportillen los bordes de las piezas.

    • Cuando las piezas se colocan por varios operarios a la vez, especialmente si el aparejo es en espiga, es conveniente que vayan alternando sus posiciones. De esta forma se corrige las diferencias entre los tajos. Con estos sistemas no sólo se aumenta el ritmo de ejecución, sino que el resultado final mejorará de forma visible, al absorberse las ligeras diferencias de calibre de las piezas y las imperfecciones de colocación de las mismas.

    Tampoco es preciso comprobar la nivelación del pavimento pieza a pieza de forma exacta, siempre que se sitúen sobre una cama de arena bien rasanteada, pues en el proceso de compactación posterior quedarán corregidas las pequeñas irregularidades que pudieran existir. Sin embargo, es conveniente que las piezas no queden demasiado “cabeceadas”, lo que se consigue fácilmente golpeando con mazo de goma los bordes que sobresalgan de manera anormal antes de compactar; de esta forma evitaremos roturas en el apisonado.

    El rendimiento de colocación del adoquinado puede variar entre los 15 m2/día/hombre y los 25 m2/día/hombre, dependiendo de las características y organización de la obra. Se desaconseja el uso de procedimientos mecanizados o automatizados en los que no se permitan establecer una junta ideal entre adoquines comprendida entre 3 y 5 mm.

    Llenado de juntas y compactado

    - Llenado de juntas.

    Una vez colocada una superficie suficiente de adoquines cerámicos, se procederá al relleno de juntas.

    La arena se extenderá sobre el pavimento, barriéndose posteriormente sobre el mismo hasta conseguir el relleno satisfactorio de las juntas; la arena sobrante se retirará de la superficie a compactar mediante barrido y no por lavado con agua.

    - Compactado.

    Antes de proceder al compactado estarán totalmente rematados los encuentros de los adoquines con los elementos de sujeción y no se compactarán a menos de 1 metro de distancia de bordes sin contención del pavimento.

    El tipo de compactador a utilizar dependerá de las dimensiones de la obra. Para paños reducidos pueden usarse bandejas vibrantes (normalmente con un área de 0,2 – 0,4 m2) provistas de suelas de neopreno u otro material que amortigüe los impactos sobre esquinas salientes, que podrían desportillar los bordes de los adoquines. Para superficies mayores se aumenta el rendimiento empleando compactadores de rodillos vibrantes; en estos casos se tendrá la precaución de extender sobre el pavimento, a modo de alfombra, una lámina de fieltro o cualquier otro material que disminuya los impactos directos; será necesario en todo caso hacer una comprobación de la fuerza útil que deberá transmitir el rodillo para obtener la compactación requerida sin dañar las piezas. Para grandes extensiones pueden utilizarse junto a los rodillos vibrantes de llanta metálica, compactadores de ruedas de goma.

    Los elementos utilizados deberán transmitir una fuerza útil comprendida entre 50 y 75 kN/m2 a frecuencias entre 60 y 100 Hz. Habitualmente se requieren dos o tres pasadas con los apisonadores para conseguir la compactación adecuada. Tras cada una de las pasadas se comprobará el estado de las juntas, añadiéndose arena a medida que ésta se va introduciendo en las llagas.

    Completada la compactación, se comprobarán los niveles del adoquinado, rectificándose, caso de ser necesario, las piezas que hayan quedado fuera de rasante. Se recebarán las juntas que no estén llenas. Una vez retirados los sobrantes de arena14 es conveniente regar el pavimento para facilitar el apelmazamiento del árido. Tras esta operación, el pavimento estará listo para ser utilizado.

  • El sistema constructivo para la ejecución de pavimentos rígidos con adoquín cerámico consiste en la colocación de las piezas con juntas de mortero sobre un lecho similar de mortero, éste último colocado a su vez sobre una base rígida.

    Los elementos que componen este pavimento son:

    - Capa de mortero.

    Este elemento se situará sobre la solera de hormigón de la base del firme.

    Se recomienda, para esta capa, el empleo de un mortero M-15 (con dosificaciones 1:3, o bien 1:1/4:3 si se quiere adicionar cal), con consistencia dura y espesores de capa de unos 3 cm.

    - Junta de dilatación.

    La junta de dilatación del pavimento adoquinado se hará coincidir con las juntas ya realizadas en la capa base, teniendo una profundidad equivalente a todo el espesor del pavimento de adoquín cerámico. Su misión es la de acomodar los movimientos que puedan producirse como consecuencia de fenómenos de dilatación térmica, expansión por humedad, etc.

    Las dimensiones de este elemento serán de unos 20 mm, siendo necesario colocar juntas de dilatación cada 5 x 5 m.

    Estas juntas deberán de ser rellenadas y selladas con un material suficientemente elástico.

    - Adoquín cerámico.

    Son las piezas resistentes y, a la vez, decorativas colocadas sobre la capa de mortero anteriormente ejecutada. Se recuerda que, en pavimentos rígidos, los adoquines cerámicos no deberían tener picos espaciadores y se recomienda separarlos por una junta de mortero de entre 6 y 10 mm.

    El espesor de los adoquines cerámicos, en pavimentación rígida, no será inferior a 30 mm.

    - Mortero de relleno de juntas.

    Una vez colocados los adoquines cerámicos correctamente alineados y nivelados, se procede a completar el relleno de las juntas mediante un mortero de igual dosificación que el usado para el asiento de los adoquines cerámicos, pero con consistencia blanda o fluida, en este último caso pueden utilizarse recipientes con embocadura tipo jarra, lo que permitirá menor ensuciamiento de los adoquines.

  • Ejecución de pavimentos rígidos

    - Preparación de la explanada:

    El área a pavimentar ha de ser limpiada, desbrozada y excavada o rellenada a la cota adecuada necesaria para lograr los espesores, las pendientes y los niveles requeridos por el proyecto procurando que las desviaciones sean mínimas.

    La resistencia del terreno, el nivel freático y la nivelación de superficie preparada deben ser conocidos para una buena realización del pavimento.

    En caso de suelos clasificados como inadecuados para servir de base de explanación, de acuerdo con el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Obras de Carreteras y Puentes PG-3, se procederá a su sustitución o consolidación.

    Se cuidará la eliminación de zonas reblandecidas y el establecimiento de rasanteos que impidan la acumulación de agua durante los trabajos.

    - Extendido y compactación de la sub-base:

    Es aconsejable la introducción de esta capa, siempre que el adoquinado vaya a soportar tráfico pesado. En caso de zonas peatonales, dependiendo de la naturaleza de la base de la explanación y del tipo de base que se proyecte, puede resultar necesaria igualmente la inclusión de subbase.

    El material a emplear estará compuesto por áridos naturales o procedentes del machaqueo de piedra de cantera o grava natural, escorias, suelo seleccionado o materiales locales exentos de arcillas, margas o materia extraña.

    Su tamaño máximo no excederá de 1/2 del espesor de cada tongada. La curva granulométrica se adaptará a los husos definidos por el PG-3, en el caso de zahorras naturales se adaptará a uno de los siguientes:

    El material será no plástico y su equivalente de arena superior a 30 (EA > 30).

    La capacidad de soporte del material será tal que cuente con un índice CBR superior a 20.

    Una vez extendido el material en obra se procederá a su humectación adecuada para ser compactado.

    La densidad alcanzada tras la compactación será superior al 95% de la máxima obtenida en el ensayo Proctor modificado.

    - Ejecución de la base:

    Como base del pavimento se utilizará una solera de hormigón en masa, cuya sección dependerá de las cargas previstas, pudiendo añadirse una armadura de reparto cuando se estime necesario. Es importante respetar las rasantes con el mínimo de tolerancias.

    Se dejarán previstas juntas de dilatación en todo el perímetro siempre que las dimensiones de los lados sobrepasen los 5 m, la separación entre juntas de dilatación no superará esta misma distancia de 5 m, y se procurará que los paños resultantes sean de lados sensiblemente iguales; en zonas expuestas a fuertes variaciones de temperatura puede ser necesario reducir estas dimensiones a 4 m. Se procurará hacer coincidir las juntas del pavimento con las de la base.

    También es necesario colocar juntas en los encuentros con elementos rígidos, como arquetas de registro, farolas, pilares y cualquier elemento anclado a la base.

    - Extendido de la capa de mortero:

    Sobre la solera de hormigón de la base se extenderá una capa de mortero de unos 3 cm. Se aconseja utilizar un mortero M-15 (con dosificaciones 1:3, o bien 1:1/4:3 si se quiere adicionar cal). El mortero se colocará con consistencia dura; en ocasiones se utilizan morteros de consistencia seca, completándose su hidratación por regado a medida que se van colocando las piezas.

    Esta última solución, sin embargo, no es apropiada por las dudas que puede ofrecer la correcta hidratación del mortero y, por tanto, la homogeneidad de su comportamiento.

    Existen otros métodos para conseguir pavimentos semi-flexibles, en los que se utilizan bases de mortero pobre, con lo que pueden espaciarse a mayor distancia las juntas de dilatación, aunque no se aconseja su empleo, por los problemas que comportan, especialmente de limpieza.

    Básicamente consisten en colocar los adoquines sobre una capa de mortero pobre y seco; en estos casos se suele compactar y rasantear las piezas mediante mazos de goma, aunque también podrían utilizarse, siempre que se tenga la seguridad de que el mortero aún no ha empezado a fraguar, bandejas vibrantes con suela forrada de goma o rodillos de pequeño o mediano tamaño, en este caso, protegiendo las piezas de impactos directos interponiendo fieltros u otra lámina adecuada. Posteriormente se procede a la hidratación del mortero mediante riego abundante. Una vez seca la superficie, se procede al relleno de las juntas, para lo que se utiliza una mezcla de arena y cemento en seco, que se introduce por barrido con cepillos en las juntas, se retiran entonces los sobrantes y se procede a su riego, cuidando de no lavar la mezcla de las juntas.

    Con este método los restos de cemento manchan la superficie del pavimento y la limpieza del mismo resulta difícil, puesto que la poca resistencia del material con que se rellena la llaga puede ocasionar su desprendimiento y arrastre en este proceso de limpieza. Por otra parte, es difícil conseguir una hidratación homogénea del mortero, lo que puede traducirse en comportamientos variables del pavimento entre unas zonas y otras.

    - Colocación de los adoquines cerámicos:

    Una vez extendida la capa de mortero se procederá a la colocación de los adoquines cerámicos, sin olvidar la necesidad de ejecutar juntas de dilatación, en todo el espesor del adoquinado, cada 5 x 5 m como mínimo.

    Antes de introducir el material elástico en la junta de dilatación y proceder al sellado de la misma, se deben tener en cuenta las siguientes precauciones:

    - La cavidad de la junta debe estar limpia y libre de mortero.

    - El espesor de la junta debe ser constante (aprox. 20 mm).

    - Antes de proceder al sellado de la junta, el pavimento estará seco.

    Es recomendable que antes de la aplicación del sellante se proteja el acabado superficial del pavimento, para evitar que se manche. El acabado del sellado debe ser cóncavo, debiendo seguir las instrucciones del fabricante en su aplicación.

    Los adoquines cerámicos a emplear no tendrán picos espaciadores o separadores, pues éstos sólo servirían para crear una discontinuidad en la junta de mortero, además por estética favorecería que fueran de cantos sin biselar15. Por tanto, los adoquines cerámicos estarán separados sólo por una junta de mortero de entre 6 y 10 mm nominales. En algunas ocasiones se emplean juntas rellenas de arena con lo que se puede reducir la separación incluso a 5 mm nominales.

    Se recomienda mezclar adoquines de varios paquetes a la vez, tomándolos en tandas verticales, para igualar las ligeras diferencias de calibre o tono que pudieran aparecer. Un buen replanteo previo, teniendo en cuenta las auténticas dimensiones de adoquines y llagas, es fundamental para evitar cortes de piezas no deseados y para marcar ejes y referencias de nivel que servirán de guía al colocador.

    Para el asiento de los adoquines cerámicos sobre la capa de mortero se emplearán mazos de goma y reglas metálicas o de madera con las que se irán igualando las piezas de cada paño.

    - Relleno de las juntas y limpieza:

    Una vez colocados los adoquines cerámicos correctamente alineados y nivelados, se procederá a completar el relleno de las juntas, para lo que se utilizará un mortero de igual dosificación que el de asiento pero con consistencia blanda o fluida, en este último caso pueden utilizarse recipientes con embocadura tipo jarra, lo que permitirá menor ensuciamiento de los adoquines.

    Se procurará manchar lo menos posible el adoquín cerámico durante la tarea de rejuntado, limpiando en lo posible las manchas a medida que se ejecuta el relleno, mediante trapos o estropajos limpios y sin extender el mortero por la cara de la pieza.

    A pesar de que se sigan estos consejos, es previsible que queden restos de mortero sobre la superficie de la cerámica, por lo que se procederá posteriormente a una limpieza del pavimento, una vez endurecido suficientemente el mortero de las llagas para evitar su desprendimiento.

    Para limpiar los restos de mortero fraguado se procederá de la siguiente forma:

    1) Se regará con agua limpia la superficie a tratar, lo que disminuirá la succión de la llaga de mortero.

    2) Utilizando una mezcla de una parte de ácido clorhídrico comercial (agua fuerte) y diez partes de agua, se limpiará el pavimento, bien proyectándolo a presión (método más rápido y que aporta resultados más homogéneos) o bien frotando con cepillos de raíces.

    3) A continuación, se volverá a regar abundantemente con agua limpia para arrastrar la suciedad y los residuos de ácido.

    Completada la limpieza y una vez alcanzadas las resistencias mínimas del mortero, el pavimento estará listo para ser utilizado

calidad

  • De acuerdo a lo establecido en la norma europea armonizada UNE EN 1344: “Adoquines de arcilla cocida. Especificaciones y métodos de ensayo”, el fabricante deberá demostrar la conformidad de sus productos con esta norma y adaptará los procedimientos para los ensayos iniciales y el control de producción en fábrica que en este apartado se exponen.

    La norma UNE EN 1344 establece los requisitos para el marcado CE que deben cumplir los adoquines de arcilla cocida y sus piezas especiales para uso en pavimentación flexible y/o rígida, según la Directiva de Productos de Construcción 89/106/CEE.

  • Ensayos iniciales de tipo

    La primera vez que se aplique la norma UNE EN 1344 se realizará un ensayo inicial de tipo, teniendo en cuenta ensayos realizados previamente y de conformidad con la norma.

    Se asignará un nuevo tipo de adoquín cerámico siempre y cuando se cambie el origen, proporciones y/o naturaleza de la materia prima, o cuando se produzcan cambios importantes en las condiciones de fabricación (por ejemplo: tiempo de horneado, temperatura, etc.), debiendo repetirse los ensayos iniciales de tipo para el nuevo adoquín.

    Los ensayos de tipo se corresponden con los ensayos exigidos por la norma UNE EN 1344, para caracterizar el producto según el tipo de producto y su utilización prevista.

    Los ensayos iniciales de tipo correspondientes a las distintas clases de adoquín cerámico y donde se requieran según su uso previsto, son:

    - Control de la producción en fábrica:

    Previamente a la verificación de la conformidad del adoquín cerámico con la norma UNE EN 1344, se deberá establecer y documentar un sistema de control de producción en fábrica que permita incorporar métodos para el control interno de la producción que asegure que los adoquines son conformes con la norma y con los valores declarados por el fabricante.

    El control interno deberá incluir inspecciones regulares, comprobaciones y ensayos y la utilización de los resultados para controlar las materias primas, los equipos, el proceso de fabricación y el producto acabado.

    - Marcado CE:

    Los aspectos más destacados de este marcado son:

    El marcado CE es el requisito indispensable para que un producto pueda comercializarse en su país de fabricación y dentro de la Unión Europea (libre circulación).

    Indica la conformidad del producto con los requisitos esenciales de la Directiva de Productos de Construcción que le afectan y con las especificaciones técnicas de la norma armonizada.

  • CONTROL DE PRODUCCIÓN EN FÁBRICA:

    Implantación de ciertos aspectos de la ISO9000:

    Sistema documentado de calidad: Gestión de calidad: responsabilidades, representante de la dirección, etc.

    Manual de Calidad.

    Control del proceso: materia primas y demás componentes.

    Ensayos de producto acabado: ensayos de rutina y repetición de ensayos de tipo.

    Control de existencias de producto acabado.

    Control de documentación: registros de calidad.

    Es una certificación obligatoria según la norma armonizada de producto correspondiente (UNE EN 1344).

    La fijación del marcado CE es responsabilidad del fabricante, de su agente o representante autorizado establecido dentro de la UE.

    El fabricante deberá cuidar que el marcado CE figure en el producto, en una etiqueta aplicada al mismo, en su embalaje o en los documentos comerciales de acompañamiento.

    El marcado CE no es una marca de calidad, pero puede coexistir con otras marcas de calidad voluntarias.

    Las marcas de calidad voluntarias:

    - Cumplen una función diferente al Marcado CE.

    - Son conformes con objetivos diferentes o adicionales (mayor nivel de exigencia) a los relacionados con el marcado CE.

    - Representan un valor añadido de producto.

    - Son voluntarias y no deben prestarse a confusión con el marcado CE, de carácter obligatorio.

    No deberán reducir ni obstaculizar la legibilidad y visibilidad del marcado CE.

    La evaluación de conformidad del producto deberá realizarse de acuerdo con el anexo ZA de la norma UNE EN 1344, teniendo en cuenta el uso previsto.

    Los adoquines de arcilla cocida y sus piezas especiales deberán cumplir el sistema de verificación de conformidad 4, lo que implica que el fabricante deberá demostrar la conformidad de sus productos con la norma UNE EN 1344 mediante los ensayos iniciales de tipo y un sistema de control de producción en fábrica, sin necesidad de intervención de un organismo notificado.

mantenimiento

  • Siguiendo las recomendaciones de ejecución de pavimentos flexibles y rígidos con adoquines cerámicos el mantenimiento de la pavimentación con adoquín cerámico es muy bajo y proporciona una gran superficie durante décadas, debido a las extraordinarias características de este tipo de pavimentación y del adoquín cerámico en concreto.

    Las tareas de conservación únicamente se limitan al relleno de juntas con arena de sellado cada cierto tiempo, debido a la acción erosiva de los agentes climatológicos y ambientales, con el fin de que la respuesta a las solicitaciones se mantenga en un nivel satisfactorio.

    No obstante, durante la exposición, tanto a tráfico rodado como peatonal, en la vida útil del pavimento, da lugar a posibles apariciones de suciedades y manchas.

    La identificación de las manchas y la posterior aplicación del limpiador adecuado harán factible la limpieza exhaustiva del pavimento.

    A continuación se exponen una serie de manchas más habituales y el procedimiento de limpieza a emplear para cada una de ellas:

    - Residuos y manchas de mortero:

    Quitar la mayor cantidad posible mediante cepillado para después lavar con una solución de ácido clorhídrico (con dosificación de 1 parte de ácido por 10 partes de agua, en volumen). No se recomienda usarlo en una concentración mayor.

    - Alquitrán:

    Eliminar la mayor parte con espátula, aplicar después una pasta a base de parafina y polvo inerte o bien tricloroetileno o tetracloruro de carbono.

    - Asfalto y emulsiones asfálticas:

    Enfriar con hielo, raspar y frotar la superficie con polvos abrasivos. Posteriormente, se aclara con agua.

    - Óxido de hierro:

    Lavar la superficie manchada con una solución de:

    600 grs de ácido oxálico

    220 grs de fluoruro sódico

    150 grs de ácido cítrico

    10 litros de agua

    Se puede aplicar también una mezcla de glicerina, citrato sódico y agua (relación 7:1:6), añadiendo un polvo inerte para conseguir una pasta, la cual se aplicará sobre la mancha durante varios días.

    - Manchas de arcilla:

    Raspar el material seco, frotar y aclarar con agua caliente y detergente.

    - Humo:

    Normalmente desaparecen lavando con detergente común, en las zonas donde sea más persistente se puede utilizar una pasta formada por tricloroetileno y polvo inerte. Debe existir una buena ventilación cuando se usa en interiores.

    - Pintura:

    Aplicar algún disolvente comercial y lavar después con agua. Se puede utilizar también una solución de fosfato trisódico y agua (1:5 en peso), cuando la pintura se reblandezca se elimina la mancha mediante cepillado o espátula. Lavar después con agua jabonosa y posteriormente con agua limpia.

    - Chicles:

    Helar cada trozo de chicle con aerosol de dióxido de carbono o con hielo. Después proceder a arrancar el chicle con un rascador de alto rendimiento por medios mecánicos o hidráulicos.

    Previamente al proceso de limpieza se recomienda realizar alguna prueba para evaluar el tratamiento a emplear.

    No se recomienda limpiar la superficie mientras el chicle esté pegajoso.

    - Aceite y grasa:

    El tratamiento depende del tipo de aceite, ya que si se trata de aceites minerales pueden ser adecuados petróleo o gasolina con polvo inerte, mientras que si son aceites vegetales son más idóneos otros disolventes como aguarrás o tetracloruro de carbono.

    - Hongos y musgo:

    Pueden eliminarse con una solución de silicofluoruro de magnesio y agua (1:40 en peso).

    - Rodadas de neumáticos:

    Frotar el área manchada con agua, detergente y polvos quitamanchas.

    - Graffitis:

    Existen productos específicos para tal fin. Aplicar estos productos con brocha o rodillo, dejando entre 5 y 15 minutos para que actúe en función de la temperatura ambiente, se produce un reblandecimiento y ampollamiento de la pintura que se retira a continuación con espátulas o agua a presión.

    - Madera:

    Las manchas producidas por agua que ha permanecido en contacto con madera, se eliminan con una solución de ácido oxálico y agua (1:40 en peso).

    Es importante en este apartado no olvidar los siguientes puntos fundamentales:

    • Siempre que se utilice un producto químico, lavar abundantemente con agua limpia antes y después del tratamiento, así como canalizar el agua sucia de forma que no alcance otras partes de la obra.

    • Utilizando una técnica incorrecta para la eliminación de cualquier tipo de mancha se puede producir un daño permanente, en consecuencia cualquier propuesta de método de limpieza debe ensayarse en una pequeña zona discreta, esperar al menos una semana y después juzgar los resultados.

  • Reutilización

    La pavimentación flexible con adoquín cerámico ofrece la ventaja, entre otras muchas, de la posibilidad de levantamiento de los adoquines cerámicos sin provocar deterioros en los mismos, en el caso de que, por ejemplo, sea necesario reparar algún servicio urbano, pudiendo en consecuencia volver a ser reutilizados. Esta propiedad hace también que resulte especialmente indicado en zonas que aún no poseen todos los servicios públicos instalados.

    Esta reutilización de los adoquines cerámicos en pavimentación flexible ofrece un ahorro económico importante, debido al material a emplear (el propio adoquín cerámico levantado), a la disminución en los tiempos de la reparación, etc, evitando además los habituales “parches” que se producen en otros pavimentos.

    Cada vez adquiere mayor protagonismo el uso y las ventajas de esta pavimentación, ya que actualmente, para intentar controlar el número total de zanjas que se abren y reducir los problemas que causan a peatones y conductores, los ayuntamientos están aprobando nuevas

    Ordenanzas de Obras en la Vía Pública, sancionando incluso a las empresas reparadoras por no pavimentar adecuadamente la acera levantada o por incumplimiento de los plazos de obras fijados por los Ayuntamientos.

    En las reparaciones del subsuelo, el procedimiento de apertura y rehabilitación del pavimento de adoquines cerámicos se compone de los siguientes pasos:

    1º.- Quitar la máxima cantidad de arena posible de las juntas, empleando una paleta u otra herramienta adecuada.

    2º.- Levantar el primer adoquín cerámico usando palancas adecuadas.

    3º.- Los restantes adoquines cerámicos se levantan con menores problemas (sin trabazón), usando una pata de cabra u otra herramienta adecuada, hasta el levantamiento de toda la superficie necesaria para poder realizar las operaciones de reparación del subsuelo.

    4º.- Limpieza con cepillo de alambres de los adoquines cerámicos levantados y apilamiento al lado de la zanja para su posterior recolocación.

    5º.- Excavación de las siguientes capas y reparación, mantenimiento o instalación de los servicios urbanos correspondientes.

    6º.- Reposición y compactación, si fuese necesario, de las capas inferiores del firme y, extensión y nivelación de la capa de arena del adoquinado cerámico.

    7º.- Recolocación de los adoquines cerámicos, anteriormente levantados y limpiados, ajustados con martillo de goma.

    Se recomienda volver a colocar los adoquines cerámicos con las caras en la misma posición en la que estaban, con el objeto de evitar posibles cambios de tono en el pavimento.

    8º.- Llenado de juntas y compactado

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